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¿En qué se diferencia un SSD SATA de un NVMe? Todo lo que necesitas saber sobre discos 2,5’ y M.2

12 diciembre, 2022 | 0 comments |

¿Quieres ampliar el almacenamiento de tu ordenador? Antaño, lo suyo era buscar un disco duro que cumpliera con tus expectativas y listo, pero hoy, la cosa ha cambiado mucho. Con varios tipos y subtipos de discos, hablamos de HDDs, SSDs, M.2, 2,5’, NVMe y SATA. Pero, ¿qué es todo esto? Vamos a repasar estos términos para que no tengas problema a la hora de mejorar tu PC.

El primer término que hay que entender a la hora de hablar de almacenamiento en 2022 es SSD. Estas son las siglas de Solid State Drive, o Almacenamiento de Estado Sólido. Se diferencia de un HDD (Hard Disk Drive, o Unidad de Disco Duro) por su falta de piezas móviles, algo que además lo hace bastante más rápido. A día de hoy, es el tipo de almacenamiento por defecto que buscan todos los usuarios, como mínimo, para el sistema operativo.

¿Cuáles son los tipos de SSD?

Dentro de los discos de estado sólido (nunca llamados discos duros), a día de hoy nos encontramos con dos variantes. Por un lado, están los clásicos SSD de 2,5 pulgadas, que se parecen más a un disco duro mecánico para portátiles. Por el otro, tienes los SSD M.2, rectanculares y alargados, que podríamos comparar en su estética a circuitos de componentes. Entre estos, aparte de su aspecto, hay varias diferencias.

La primera es cómo los podemos conectar a nuestra placa base y PC. Los SSD de 2,5 pulgadas van a necesitar que utileces cables para hacerlos funcionar en tu ordenador, utilizando un cable SATA de tu fuente de alimentación y otro para la placa base de tu ordenador. Por otro lado, los M.2 tienen su propio conector en la placa, y no necesitán ningún tipo de cableado, ni siquiera por parte de la PSU.

Dentro de los M.2, también hay variedad

Una vez hecha esa diferenciación, también hay que tener en cuenta que los discos SSD M.2 no son todos iguales, sino que los vas a tener de dos tipos principales: SATA y NVMe. Aunque ambos utilicen el mismo conector, estas dos variantes tienen diferencias lo suficientemente grandes como para que necesites conocer bin la diferencia.

Recuerda que los M.2 también pueden ser SATA

Y es que los SSD M.2 pueden utilizar una interfaz SATA, la cual también utilizan los de 2,5. Con esto en mente, el nivel de rendimiento si comparamos un M.2 SATA con un 2,5 de la misma interfaz equivalente tendría que ser igual o muy similar, contando con pocas mejoras más allá de la conveniencia de no tener que lidiar con cables. La cosa empieza a mejorar cuando hablamos de NVMe.

Los SSD más avanzados: así son los NVMe

Los SSD M.2 NVMe son aquellos que aprovechan los carriles y la interfaz PCI-Express de nuestra placa base para poder conseguir velocidades todavía mayores a las de los SSD SATA. Dentro de estos, además, los hay que utilizan exclusivamente PCIe 3.0 y los que pueden sacar aún más rendimiento utilizando PCIe 4.0, siempre y cuando la placa base en concreto tenga soporte para este nuevo protocolo.